Entrevista a Tomás Capdevila, titular de la Cámara de Comercio de EE.UU. en Córdoba
El directivo dijo que, mientras Microsoft anunció en Estados Unidos 5.000 despidos, hasta ahora las multinacionales radicadas en Córdoba no han comunicado reducción de personal ni rescisión de contratos.
Luis Kempa
lkempa@lavozdelinterior.com.ar
1-2-2009
Después de haber sido creada y conducida en la mayor parte de sus casi 10 años de existencia por ejecutivos de Lockheed Martin, la delegación Córdoba de la Cámara de Comercio de Estados Unidos (AmCham) será presidida en los próximos dos años por un abogado cordobés. Se trata de Tomás Capdevila, quien integra un estudio jurídico que tiene entre sus principales clientes a compañías estadounidenses.
Capdevila admite que la partida de la Lockheed será una “pérdida importante” para la Cámara, pero reconoce que la multinacional “no cumplió con todos sus anuncios” por la coyuntura económica que le tocó a atravesar.
El nuevo titular de AmCham destaca que hasta ahora la crisis internacional no impactó sobre las multinacionales tecnológicas que se radicaron en Córdoba (Motorola, Intel, EDS) y recuerda el reciente anuncio de Microsoft sobre el despido de cinco mil empleados en Estados Unidos. Elogia al nuevo presidente Barack Obama y sostiene que Argentina y Córdoba tienen un potencial para incrementar sus exportaciones al país del Norte.
–¿Cómo surgió la delegación local de AmCham?
–Surge como una iniciativa de quien fue el primer presidente de Lockheed Martin, James Taylor, y este año cumple 10 años. AmCham cumplió 90 años el año pasado y es una de las cámaras más antiguas de Latinoamérica.
–¿Cuántas empresas estadounidenses hay en el país y en Córdoba?
–Los socios de la Cámara en todo el país son 781. En Córdoba, 90. El 56 por ciento de los miembros de la Cámara son compañías americanas. Porque también tenemos como socios a empresas argentinas, canadienses, francesas, españolas, italianas y mejicanas. Acá están afiliadas todas las empresas americanas y la oleada de las industrias tecnológicas en Córdoba le generó a la Cámara una importante presencia desde el punto de la cantidad de miembros, además de la vitalidad de esas firmas.
–El contrato con Lockheed sería rescindido a fin de año, ¿cómo ven esto?
–Es lo que todo el mundo dice. No conocemos el proyecto del Gobierno, pero se comenta que hay iniciativas conjuntas con la brasileña Embraer y la Compañía Nacional Aeronáutica chilena para fabricar aeropartes, pero no vemos que sea un proyecto integrador como el de Lockheed, que fue la continuación de la fabrica militar de aviones.
–Pero Lockheed no cumplió con mucho de lo que anunció...
–No hizo todo lo que anunció. Fue una empresa siempre sujeta a un escrutinio, quizá más potente al normal, por la trascendencia del Área Material Córdoba y se la miró con mucha agudeza. Su calidad de licenciataria del Área Material se extendió en un período poco predecible de la historia económica argentina. Más allá de la expansión de la aviación civil, la esencia del Área Material es la militar y quizá no ha habido un plan claro de fabricación de aviones. Se han fabricado y repotenciado los “Pampa”. El problema del “Pampa” fue haber perdido la famosa licitación como avión de entrenamiento de adiestramiento de la Fuerza Aérea americana. Ha sido un contrato complejo en cuanto a su esencia.
–¿Es una pérdida para la Cámara la partida de Lockheed?
–Sí. Es una perdida porque Lockheed es una compañía relevante en el mundo y para nosotros fue la fundadora de AmCham en Córdoba.
–Sólo el dos por ciento de las ventas externas de Córdoba van a Estados Unidos. ¿Por qué tan poco? ¿Se puede incrementar?
–El intercambio directo si es reducido. Pero la idea de la Cámara es fomentarlo. Por ejemplo, casi todas las empresas del Córdoba Technology Cluster son socias de la cámara y hay una enorme exportación de servicios. Muchas de las exportaciones industriales a Estados Unidos salen por Rosario. El propósito de la Cámara es fomentar las exportaciones a través de un aumento de la gama de productos exportados y del valor agregado y generar núcleos de asociación de compañías que muchas veces, por desconocimiento del mercado americano o su tamaño, no están en condiciones de hacerlo.
–¿Cuáles son los principales rubros que se exportan desde aquí?
–La canasta tiene desde productos agroindustriales como maní y servicios. Por ejemplo todo el sistema por el cual se hace el sistema de check-in de American Airlines en el mundo y los servicios de rampa y captura de equipaje son manejados por EDS en Córdoba. Intel desarrolla protocolo de avanzadas y Motorola se especializó en software médicos.
–¿La crisis internacional va afectar este año el comercio bilateral?
–Sí, va a tener un impacto como en todo el mundo. Pero los centros de desarrollo de software en Córdoba y las tecnológicas no han tenido reducción de personal ni rescisión de contratos, por lo menos a la Cámara no se lo han comunicado. No hay ninguna revisión a la baja de las expectativas; todo lo contrario: se mantienen altas. Las tecnológicas en Córdoba se están consolidando. Son industrias menos sujetas al costo de mano de obra.
–Hechos como la visita de la Presidenta a Cuba, cuando asumió Obama, o su relación con Hugo Chávez ¿pueden influir en el comercio?
–No, eso corre por una cuestión política. Ni para la Cámara ni para los asociados la política de relación exterior del país genera un impedimento para el desarrollo de comercio con Estados Unidos. Con el Gobierno nacional tenemos muy buena relación.
–¿Hay posibilidades de nuevas inversiones americanas?
–Hoy, por la crisis, no tenemos noticias de inversiones. Pero no se han anunciado ostensiblemente reducciones o revisiones de las inversiones.
–¿Cuáles serían las claves para incrementar el comercio bilateral?
–Debería desarrollarse en un marco de reglas que no interfiera grandemente en su dinámica, es decir, regulaciones aduaneras que impidan de manera ostensible la entrada y salida de productos. Esa es la premisa de la Cámara: propender al libre comercio. Córdoba debe aprovechar el poder de consumo del mercado americano. No por nada China exporta a Estados Unidos el 30 por ciento de sus ventas externas. Los vinos argentinos pueden ser un nicho a aprovechar; la exportación de servicios de salud y hay varios sanatorios de Córdoba que lo están pensando. Las posibilidades son muchas. Pero hace falta estabilidad en la negociación bilateral y que no haya restricciones.
–La decision de no adherir al Nafta, ¿condiciona el comercio?
–Para nada porque Brasil tampoco adhirió y tiene un comercio muy fuerte con Estados Unidos y es además un socio estratégico.
Quién es
Nombre: Tomás Capdevila. Edad: 39 años. Estado civil: casado. Hijos: Milagro (7), Pilar (5) y Sofía (3). Profesión: abogado. Máster en Derecho Empresario de la Universidad Austral en Buenos Aires. Es socio del estudio “Capdevila & Palazzo”. Docente de la Universidad Nacional de Córdoba y de la Blas Pascal. Cargo: presidente de AmCham (Cámara de Comercio de Estados Unidos), delegación Córdoba. Hobby: leer. E-mail: camcham@arnet.com.ar
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